Cómo cuidar de las personas que quieres
A tu alrededor existen personas que te necesitan, personas para las que eres importante de verdad y gente para la que eres una suma en su vida. Aprender a cuidar de las personas es un acto de inteligencia emocinal importante para vivir mejor. Con frecuencia, los seres humanos pueden arrepentirse de haber descuidado una relación afectiva. Pero también conviene partir de la premisa de que cualquier vínculo es un trabajo de dos. De nada sirve que uno insista si el otro no quiere mantener un contacto fluido. ¿Cómo cuidar de las personas que quieres?

Cómo cuidar de las personas que quieres

No te vengas abajo emocionalmente
La vida nos pone metas y a veces pueden faltar fuerzas para luchar y seguir hacia adelante, pero es imprescindible que te mantengas fuerte emocionalmente para que puedas seguir avanzando en la vida y poder conseguir una bonita felicidad interna que se verá reflejada en tu actitud, en tus actuaciones y de forma directa, en tu entorno más cercano. ¿Quieres saber cómo? Sigue leyendo porque en este artículo quiero explicarte algunas claves.

No te vengas abajo emocionalmente

Anímate a dar rienda suelta a la pereza
La pereza no es saludable cuando se convierte en norma, sin embargo, es muy necesario dar espacio en la vida al placer de no hacer nada para liberarnos de esa idea del deber constante y de la obligación. Dar rienda suelta a la pereza te releja y te permite disfrutar de ese placer de posponer un asunto para dar prioridad al descanso y a la vagancia. Vivir permanentemente ocupados es agotador.

Anímate a dar rienda suelta a la pereza

Intentar salir de la crisis con éxito
Las consultas al especialista aumentan por un tema en concreto, el malestar que genera en las personas la crisis que está pasando nuestra sociedad. Son muchas las preocupaciones que acechan en las mentes y pocos recursos para poder avanzar. Pero dependerá de tu actitud ante la vida y de tu fuerza el intentar salir de la crisis o quedarte en ella. Mirar a tu alrededor y ver de qué dispones para sacar partido a tus recursos es algo esencial. Pero en este artículo te quiero dar algunos consejos para avanzar.

Intentar salir de la crisis con éxito

Di adiós a la negatividad
Es una realidad, cuando tus pensamientos son positivos tú te sentirás mucho mejor que si los pensamientos que rondan tu mente son negativos y catastrofistas. ¿Te has dado cuenta de esto? Si es así, podrás alejar estos pensamientos de forma consciente para que dejen de molestarte. Enfoca toda tu atención en aquello que está bien y te sorprenderás cómo casi sin darte cuenta empezarás a atraer a tu vida cosas buenas en lugar de tanto malo y así alejarás de tu vida casi automáticamente la negatividad.

Di adiós a la negatividad

Cinco rasgos de una buena persona
En el mundo existen muchas buenas personas, de hecho, la mayoría de la gente tiene buen corazón y buenos sentimientos. La superación personal que se esconde en el interior de cada ser humano demuestra que siempre podemos evolucionar. Es decir, tú puedes ser la mejor versión de ti mismo. ¿Cuáles son los rasgos de una buena persona?

Cinco rasgos de una buena persona

Cómo crecerte ante los problemas
Las personas podemos sentirnos diminutas ante un problema cuando desconfiamos de nuestra capacidad para resolverlo. Una sensación que está muy unida a una autoestima baja y al miedo. En cambio, las personas también podemos crecernos ante las dificultades de la vida porque cada situación te permite aprender cosas nuevas y entrenar habilidades que, de otra forma, nunca podrías poner en práctica.

Cómo crecerte ante los problemas

No todo depende de ti
No todo depende de ti pero lo que sí está en tu mano es levantarte después de un fracaso, volver a enamorarte después de haberte decepcionado y creer en las personas a pesar de las heridas. No todo depende de ti porque existe el factor suerte y el azar que también rige la ley del tiempo y de la vida. Conviene recordarlo para tener una visión más realista de la voluntad humana y de la propia vida. De lo contrario, surgen las frustraciones infinitas y las culpas que pesan demasiado sobre la espalda. Aprender a diferenciar entre aquello que depende de ti y aquello que no depende de ti es un acto de sabiduría y de fe que aporta inteligencia emocional a tu presente.

No todo depende de ti