5 creencias que aumentan el estrés
El estrés es uno de los ingredientes más dañinos del bienestar personal en la sociedad actual. Con mucha frecuencia, nuestros hábitos son un reflejo de nuestras propias creencias. Por esta razón, para reducir los niveles de estrés, debemos reflexionar sobre cuáles son nuestras creencias. Estas son las cinco creencias que pueden estar en la base de una forma de posicionarte ante la realidad que eleva tu nivel de tensión.

Es imposible vivir sin estrés

Esta es la creencia que está en la base de la mentalidad de quienes inmersos en el estilo de vida de la prisa, consideran que no pueden hacer nada realmente significativo para tomarse las cosas de un modo diferente. Siempre es posible cambiar de mentalidad, entender que lo que no es sano es convivir día tras día con el peso de ese estrés.

Tenemos que hacer todo bien

Esta es una creencia muy asociada al perfeccionismo. Creer que debemos ser perfectamente productivos en todas las acciones que emprendemos. Vivir de este modo nos impide disfrutar. Es decir, esa actitud de priorizar siempre los resultados por delante incluso del propio disfrute es una causa de estrés.

5 creencias que aumentan el estrés

Horribilitis

En la línea de la vida podemos posicionarnos en planos distintos. Por ejemplo, podemos estar bien, muy bien, mal, regular, fatal o muy mal (además de otros muchos grados de bienestar o malestar). Algunas personas se mueven en cambios drásticos de posición pudiendo pasar de un estado a otro en una misma semana de forma drástica. Vivir en el estado de horribilitis crónico tiene un efecto negativo.

Por ejemplo, lleva a la persona a considerar que algo sin tanta importancia es horrible. ¿Qué consideraremos entonces cuando nos ocurra algo realmente grave? Es decir, conviene vivir la vida en los márgenes habituales de estar bien o regular, evitando los extremismos en la interpretación de la realidad.

5 creencias que aumentan el estrés

El pasado determina el presente

Nada más lejos de la realidad. Es cierto que el pasado influye en el ahora. Sin embargo, el pasado no es una cárcel de la que no podemos escapar. ¿Cuál es el horizonte de libertad del ayer? El ahora. Cuando conectas tu mente y tu corazón en este segundo a través de la concentración absoluta de la respiración, fluyes en armonía con el entorno.

La felicidad de la ocupación

Uno de los principales errores de la felicidad es creer que la ocupación constante es una fórmula de bienestar. La realidad es que la alegría también está presente en el ocio y la pereza. El síndrome de la ocupación continua que tiene como objetivo inconsciente llenar vacíos emocionales es una de las principales causas de desgaste psicológico.

La idea de observar el aprovechamiento del tiempo únicamente en términos de ocupación y productividad produce un malestar psicológico notable. La creencia de que no hacer nada es una pérdida de tiempo es una idea irracional que aumenta ese estado de estrés permanente. La contemplación es un ejemplo de cómo en la aparente inactividad, existe una gran productividad intelectual a través de un estado de felicidad interior.