5 diferencias entre el dolor y el sufrimiento
El dolor y el sufrimiento son ingredientes que forman parte de la vida. Sin embargo, aunque con relativa frecuencia utilizamos estos conceptos de una forma coloquial en el vivir diario, la realidad es que se trata de términos que aunque vinculados, son diferentes. Y comprender estas diferencias puede ayudarnos a no alimentar el sufrimiento que se retroalimenta a partir del dolor. ¿Cuáles son las diferencias entre ambos niveles de malestar?

Objetividad y subjetividad

El dolor es objetivo si entedemos como tal el hecho de que a todo ser humano le duele la muerte de un ser querido, la decepción de un amigo o el desempleo de larga duración. Sin embargo, el sufrimiento resulta más subjetivo, es decir, está ligado con la interpretación que hace el afectado de aquello que le ocurre. Y con frecuencia, se observa a sí mismo como incapaz de afrontar ese dolor.

Incertidumbre de futuro

El dolor se da más en el plano del presente, por el contrario, el sufrimiento viene acompañado por la sensación de incertidumbre de no saber cómo va a evolucionar aquello que la persona siente que no controla. Es decir, el sufrimiento se convierte en una especie de nube envolvente que puede incluso debilitar la voluntad del afectado.

La presión de lo incierto suma una ansiedad añadida al sufrimiento. Por el contrario, cuando nos hacemos responsables en un dolor, tenemos un mayor control para manejar la situación con herramientas de autoayuda.

5 diferencias entre el dolor y el sufrimiento

Victimización

El dolor es humano y lógico. Por el contrario, el sufrimiento puede estar refozardo por la actitud victimista de quien se pregunta el motivo por el que tiene que sufrir esa situación. Es decir, son las preguntas poco constructivas en torno al propio dolor las que aumentan ese sufrimiento.

Presente y pasado

El dolor siempre se produce en presente por un hecho vinculado al ahora. Por el contrario, el sufrimiento puede estar producido por una circunstancia del ayer que brota nuevamente en el ahora a partir de un factor determinado. Además, también puede estar motivado por el miedo de futuro.

La vida del ser humano se desarrolla a través del tiempo en una línea de pasado, presente y futuro. Sin embargo, el sufrimiento se reduce y debilita cuando empezamos a vivir en el tiempo real que nos corresponde: el ahora. Es decir, el sufrimiento conecta con la distorsión cognitiva de estar enfocado en el ayer o en el mañana en lugar de en la realidad actual.

5 diferencias entre el dolor y el sufrimiento

Dolor físico y sufrimiento emocional

El dolor se vive en el plano físico y también, en el ámbito emocional. Sin embargo, el sufrimiento es una vivencia exclusiva del plano anímico y emocional. El dolor es real, está producido por un hecho acorde. Sin embargo, el sufrimiento también puede ser imaginario. Así ocurre cuando sufrimos por algo que tememos que pase aunque finalmente no suceda. O cuando nos quedamos estancados dando vueltas a aquello que está en nuestro interior en lugar de en la realidad en sí misma.

El dolor y el sufrimiento están vinculados, sin embargo, no son sinónimos. Y en la medida de lo posible, tenemos que intentar manejar el dolor para impedir el sufrimiento.