Abre la puerta del futuro sin miedo
Pasado, presente y futuro. Tres realidades del destino humano que puede ser visualizado desde diferentes puntos de vista. ¿Qué es el pasado? Sencillamente, una forma de recuerdo desde la perspectiva presente. ¿Qué es el mañana? Ese horizonte de libertad que está ante tus ojos cuando vives con esperanza. Por el contrario, el futuro también te puede producir miedo, pánico, en el caso de que imagines problemas y obstáculos que en la mayoría de los casos, nunca llegarán a suceder en realidad. Lo cierto es que la oscuridad de la mente puede llegar a ser mayor que cualquier camino empedrado.

Abre las puertas del futuro sin miedo y atrévete a dar paso a la novedad. Tal vez, te sientas muy cómodo en la seguridad de lo conocido, sin embargo, no lograrás evolucionar hasta que no te atrevas a dar el paso de experimentar por nuevos caminos, de conocer gente nueva, de afrontar retos que antes te parecían imposibles.

La felicidad, en esencia, se reduce a la actitud, es decir, al modo en el que afrontas la vida. El miedo limita tus alas, tu capacidad de volar y de soñar con lo imposible. Por el contrario, la esperanza te conduce al bienestar interior incluso en las peores circunstancias como ya explicó de forma magistral el psicólogo Victor Frankl, fundador de la logoterapia.

Abre las puertas del mañana. Cierra la ventana de tu pasado. Vive en el presente pero sin descuidar tu futuro porque es el punto al que llegarás en algún momento, es decir, el destino. La vida es un proceso de aprendizaje y de evolución constante en el que debes animarte a crecer y a vivir sin límites ni condiciones. El futuro puede trarte grandes sorpresas, nuevos proyectos, vivencias y magia, mucha magia con la que hacerte sentir vivo. ¿Te animas a abrir la puerta del futuro?