Acepta las cosas tal y como son
Nada puede llegar a ser tan complicado en ciertos momentos como aceptar las cosas tal y como son. Sin embargo, este principio básico del bienestar emocional es clave para no frustrarte cada vez que te ves inmerso en una situación que no te gusta o sientes que los resultados no fueron los que tú esperabas. La vida es así, sencillamente, no todo depende de tu voluntad. En muchos de los factores del destino interviene también la suerte, el azar y por supuesto, la voluntad y los deseos de las otras personas.

Aceptar las cosas tal y como son te libera de la sensación de ansiedad y te abre los ojos para entrar en contacto con el aquí y con el ahora. ¿Crees que es difícil lograr tal objetivo? Entonces, piensas en las horas que pasas dando vueltas a la cabeza a determinados sucesos, analiza los sentimientos de ansiedad y rabia que acumulas a tus espaldas, crece y madura a nivel emocional a la hora de entender que las cosas son como deben de ser más allá de que, a veces, nos gustaría que fuesen de una forma diferente.

Cuando te pase algo que no te guste apárcalo en el pasado. Déjalo que esté allí y sigue con tu presente. Relájate y sé feliz: visualiza momentos de tu futuro que seguro que pueden abrirte muchas puertas y hacerte sentir bien. No estés triste porque la vida es una caja de sorpresas y seguro que a lo largo de este año conoces a nuevas personas que pueden cambiar tu vida y te pasan situaciones gratificantes a nivel emocional.

Aceptar las cosas tal y como son muestra tu capacidad de ser flexible y de adaptarte a los cambios. La vida, en última instancia, es cambio, movimiento, evolución y velocidad. Pero tú debes marcar el ritmo con el que caminas.