Acepta lo que no te gusta y podrás cambiarlo
Si queremos tener una sana autoestima que nos permita luchar por lo que queremos, ser personas asertivas y emocionalmente equilibradas, el primer paso que debemos dar para ello es aceptarnos a nosotros mismos. Esto es algo que no siempre es fácil, ya que existen muchas cosas, ya sean físicas, intelectuales o emocionales que no nos gustan de nosotros mismos.

Normalmente son esos aspectos los que tendemos a ocultarnos tanto a nosotros mismos como a los demás, y son aquellos en los que ponemos el foco cuando nos miramos a nosotros mismos y sólo vemos los kilos de más, el tamaño de nuestra nariz, nuestra falta de memoria o la falta de ciertas habilidades sociales. Por ello, si queremos ser seres completos, lo primero que deberemos hacer es aceptar esas partes de nosotros que no nos gustan.

Esto no siempre es fácil, porque a veces llevamos luchando contra ellas mucho tiempo, negándolas, tanto a nosotros mismos como a los demás, evitándolas porque no sabemos cómo hacer frente a los sentimientos que nos producen. Una vez que las saquemos a la luz y las podamos observar objetivamente, podremos cambiar aquello que queremos cambiar y podremos aprender a convivir aquellos que no podemos modificar de nosotros mismos.

Por ello aceptarse es un proceso dinámico que nos lleva a mejorar nuestra vida, porque nos va a obligar a afrontar nuestros temores y miedos más ocultos, a afrontar esos sentimientos que siempre intentamos acallar, a aceptarlos y a comprender que todos ellos forman parte de nosotros mismos. Hay personas que pueden realizar este proceso por sí mismas. Hay otras que necesitan de ayuda psicológica para poder realizarlo y manejar el dolor y los sentimientos que este proceso de cambio va a hacer aflorar. Cualquier camino es bueno si finalmente, logramos ser seres completos y equilibrados.