Aceptar lo que no podemos cambiar
Uno de los aprendizajes más importantes que debemos llevar a cabo es aprender a aceptar lo que no podemos cambiar ,lo cual es, sin duda, de una de las cosas que más nos cuesta hacer. Cuando somos pequeños y las cosas no salen tal y como deseamos, nos frustramos y, de adultos, muchas veces nos sigue ocurriendo lo mismo. Queremos controlarlo todo y modificar las cosas a nuestra conveniencia, p para que siempre sean favorables para nosotros mismos, pero, indudablemente, hay muchas cosas que no podemos cambiar.

Aceptar que hay cosas que no podemos cambiar significa aceptar que somos limitados y que no podemos hacerlo todo, aceptar que hay personas a las que caemos bien y otras no, aceptar que unos nos quieren y otros no, e incluso aprender a aceptar la enfermedad o la muerte de un ser querido.
Aprender a aceptar esto nos va a liberar de mucho dolor y de mucha frustración a lo largo de nuestra vida, así como de mucho sentimiento de culpa al saber que no podemos ser responsables de cosas que escapan a nuestro control.

También debemos aprender a aceptar las pequeñas cosas. Ese atasco que nos impide llegar a tiempo, ese avión que se retrasa o esa lluvia que nos fastidia lo que en principio iba a ser un maravilloso día de campo. Si nos dejamos llevar por la ira, la rabia y la frustración que estos hechos nos pueden producir, puede que nos arruine la cita, el viaje o el día.

Lo que no debemos olvidar es que, ante cualquier situación, lo que sí podemos cambiar es la forma en la que nos enfrentamos a la misma y cómo la vivimos. Cambiar el punto de vista puede ayudarnos a sobrellevar situaciones duras y dolorosas que tendremos que atravesar a lo largo de nuestra vida.