Actividades terapéuticas en tu día a día
En el día a día, vamos acumulando emociones y sentimientos. Por ello, para curar el dolor, la tristeza, la decepción o el resentimiento es necesario tener un medio para canalizar lo negativo y dar paso a la liberación de lo positivo. ¿Qué planes son terapéuticos en el día a día? En primer lugar, todo aquello que te reporte placer a nivel emocional te ayuda.

Sin duda, el placer físico también está vinculado con lo anímico: un baño caliente, un masaje, el descanso, dormir mucho tiempo, una buena comida… Por otro lado, aquellos planes que te encanten también te ayudan a sentirte mejor contigo mismo: por ejemplo, ir al cine, dar un paseo por la ciudad, andar en bicicleta, visitar una exposición, leer un buen libro…

En el plano de lo terapéutico también tenemos las relaciones interpersonales. Es decir, poder contarle a alguien en quién confías cómo te sientes te ayuda a sentirte mejor, a liberar la rabia, a dejar de lado el malestar. La palabra es el mejor medio de libertad cuando hablamos de emociones que corren el peligro de quedar enquistadas en el alma humana.

En la vida nada es tan dramático como parece en un momento de amargura. Por ello, lo positivo es entender que con la actitud adecuada puedes aprender a vivir un poco mejor. Dando importancia a aquello que de verdad es importante y dejando en un segundo plano, todo aquello que no depende de ti y de tu voluntad. Te ayudará a sentirte mejor en un momento de tristeza el consuelo de un amigo, el cariño de tu familia, la escucha activa, la generosidad de aquellos que te rodean, la empatía… Por otro lado, hacer deporte también es muy saludable ya que el ejercicio físico te reporta bienestar y equilibrio.