Adicción a las compras
La Navidad es seguramente una de las épocas del año en las que más tiempo y más dinero destinamos a las compras, ya sean regalos, adornos, alimentos para fechas especiales… para la mayoría de nosotros esto no supone un problema, pero sí lo es para todas aquellas personas que sufren adicción a las compras, adicción a la que todos estamos expuestos dado nuestro estilo de vida y que suele tener consecuencias nefastas para quien la sufre.

La adicción a las compras se da cuando la persona siente el impulso y la necesidad de comprar sin poder controlarlos. Mientras adquiere distintos artículos, la persona se siente eufórica y se olvida de todo lo que la rodea, pero tras volver a casa la invaden sentimientos de culpa y de vergüenza que hacen una gran mella en su autoestima.

Si la adicción a las compras es muy grave puede también conllevar grandes problemas económicos porque la persona realiza gastos importantes a los que después no puede hacer frente.

Las personas que sufren adicción a las compras o compradores compulsivos pueden llegar a pedir préstamos al banco para poder continuar comprando, ocultando este hecho tanto a la pareja como a la familia y amigos. En los momentos de compra compulsiva suelen adquirir todos aquellos artículos que ven como un capricho o un premio que se merecen. En el caso de los hombres suelen ser relojes, discos o tecnología y en el caso de las mujeres bolsos, zapatos o joyas.

Es un trastorno que suele iniciarse en torno a los treinta años de edad y se da con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, pero en cualquiera de los dos casos se dan unas características emocionales similares, como baja autoestima, dificultad para hacer frente a las dificultades que nos plantea la vida o poca tolerancia al aburrimiento.