Adicción al sufrimiento
Aunque parezca prácticamente imposible, existen personas que son adictas al sufrimiento. Es decir, su vida se ha convertido en un puro sufrir por sufrir. Ya que incluso, cuando no tienen ninguna causa real de dolor en el presente, buscan en el baúl de los recuerdos del pasado para seguir pasándolo mal por un hecho del ayer. Las personas adictas al sufrimiento se recrean de una forma constante en el dolor, también, porque han adoptado el rol de víctimas en la vida. Pero a nivel emocional, cometen el error de perder de vista que absolutamente todo ser humano sufre en la vida, todas las personas tienen temporadas de dificultad, situaciones que duelen…

Pero en ese rol de víctimas indefensas se dan a sí mismas el mensaje equivocado de que son las personas que más han sufrido en el mundo ya que a través de este mensaje también esperan la compasión de los demás, la atención y el reconocimiento. La adicción al sufrimiento, por supuesto, no se hace de una forma consciente. Aunque en ocasiones, también se puede caer en el chantaje emocional para manipular a otra persona y hacerle sentir mal. El dolor forma parte de la vida, y en ocasiones, nos cuesta mucho aceptarlo.

Sin embargo, reducir la vida solo a sufrimiento es un error tan grave como pretender aspirar únicamente al placer. Una vez que has superado un sufrimiento, no te quedes estancado en él, avanza en todos los sentidos. Y también, intenta darte cuenta de que incluso en las situaciones de dificultad, siempre hay algo que hace que la rutina sea un poco más agradable. Por ejemplo, el consuelo de un amigo, incluso, la esperanza de un futuro mejor.

La adicción al sufrimiento resulta tóxica porque el objetivo de la vida es ser feliz. Un propósito universal aunque a nivel particular, dicho deseo se concrete de una forma diferente en cada caso.