La adicción al ejercicio físico
El ejercicio físico es muy saludable, sin embargo, cuando la obsesión por el deporte limita la vida personal al robar espacio a otros ámbitos de la vida tan importantes como la amistad, entonces, se convierte en una adicción. Sin embargo, como el deporte está asociado a efectos saludables en sí mismo, resulta más difícil para las personas identificar cuándo algo no va bien en este ámbito.

Mientras que el deporte practicado con medida potencia el bienestar físico y mental, por el contrario, la adicción al deporte puede producir lesiones físicas y también, daño emocional: insatisfacción, baja autoestima, cambios de humor, relación de dependencia respecto de alguna actividad física.

Síntomas de adicción al deporte

Uno de los síntomas de cualquier tipo de adicción es que la persona pasa gran parte de su tiempo pensando en el objetivo concreto, en el caso de la adicción al deporte, el ejercicio físico se convierte en el eje central del día a día de la persona.

La adicción al ejercicio físico
El exceso de tiempo dedicado al deporte se convierte en la excusa para no dedicar tanto espacio a la pareja, la familia, la amistad o incluso, a uno mismo. Es decir, se paga un alto precio de renuncia personal a ámbitos importantes de la vida por estar tan volcado en el deporte.

Dependencia deportiva

Evidentemente, los datos de este artículo no ejemplifican la situación de deportistas profesionales que por la exigencia de su profesión deben dedicar un horario exigente a los entrenamientos y preparación deportiva.

Los datos de este artículo remiten a personas que, sin ser deportistas profesionales, necesitan sentir que están superando marcas personales constantemente y sufren cambios bruscos de humor si, por ejemplo, un día surge un imprevisto y no pueden entrenar. La persona ha perdido el control sobre su actividad física y se siente dominada por ella.