Adiós a las obligaciones innecesarias
Algunas personas creen que la libertad no existe al cien por cien porque el ser humano no puede hacer aquello que le apetece a cada minuto. La realidad es que la libertad es un término mucho más profundo ya que además, ni siquiera es saludable vivir al compás del apetecer. En ese caso, la voluntad se debilita, no pone en práctica el valor del esfuerzo, y lo que es peor, no sabe hacer frente a la frustración que surge de una negativa. En la vida hay obligaciones que se deben cumplir. Pero se trata de obligaciones que te reportan un beneficio, es decir, te compensa hacerlas.

Sin embargo, existe el peligro de ir cargando la mochila emocional de obligaciones que son innecesarias. En ese caso, al final, la persona termina sintiéndose vacía y con una visión totalmente negativa de la vida. Debes liberarte de obligaciones innecesarias aprendiendo a decir no. En muchas ocasiones, hay personas que no se sienten libres a la hora de decir aquello que de verdad piensan.

Cuando digas que no a una propuesta que te hacen, ten en cuenta que no estás rechazando a esa persona sino a la idea que te propone. Por otro lado, si es una persona que te importa, debes explicarle los motivos de tu negativa para que pueda entenderte y ponerse en tu lugar.

En el ámbito de las relaciones interpersonales también debes dejar de centrar tu atención en aquellas personas que te rodean y con las que tienes una relación que no te hace sentir bien. Una vez que tomes conciencia de esta sensación, debes empezar a quedar más con aquellos que te quieren de verdad y que te importan. Cuando quedas con alguien que te aporta cosas buenas vuelves a casa, con mucha más energía. En cambio, cuando quedas con personas con las que no te sientes identificado, en cierto modo, vuelves con más tristeza.