Almas solitarias
Cada ser humano es único e irrepetible, por ello, cada persona tiene sus cualidades y sus características concretas, esta es una de las razones por las que no se puede generalizar en términos absolutos cuando se habla de felicidad. Y es que, mientras que muchas personas aspiran a encontrar a su media naranja para compartir el tiempo y la vida, otras por el contrario, disfrutan de la soledad y del placer de estar consigo mismas. En general, son personas profundas que tienen una sensibilidad diferente a la hora de entender el mundo y las relaciones personales. Por ello, su modo de vivir también cambia.

Pero además, las almas solitarias también establecen vínculos muy fuertes de amistad con otras personas. Sin embargo, son personas que no caerán en la superficialidad de conversaciones vacías o de planes con los que no se sienten bien. Hay muchos planes que se pueden hacer de una forma autónoma y que además aportan calidad a la vida. Es todo un reto atreverte a hacer ciertos planes sin depender de nadie más. Ir al cine, leer un libro, dar un paseo en bicicleta, viajar…

Existe una realidad y es que puede que tengas la suerte de tener compañía, sin embargo, ninguna compañía es eterna. El ser humano nace en soledad y también muere solo más allá de que alrededor esté acompañado. Pero como actos vitales el nacimiento y la muerte muestran que tu identidad es tu esencia y tu verdad más profunda.

La soledad aporta un alto nivel de autoconocimiento, una gran libertad de tiempo a la hora de hacer los planes que uno quiere y que desea. De hecho, el dicho popular que afirma que más vale solo que mal acompañado es una gran verdad, por ello, aprende a ser tu mejor amigo y habrás puesto en práctica tu mayor fortaleza.