Alternativas a una terapia psicológica
Está claro que cuando una persona se encuentra en un mal momento que no puede afrontar por sí misma, necesita de la ayuda de un especialista. Sin embargo, existen otros momentos de la vida, en los que el sujeto puede encontrar otros puntos de apoyo que son interesantes para tener motivación, obtener herramientas para vivir mejor, disfrutar el presente y seguir aprendiendo.

Pues bien, existen diferentes fuentes positivas de aprendizaje. Por una parte, puedes realizar cursos sobre autoestima, habilidades sociales o inteligencia emocional. Como punto positivo, conviene precisar que existe una alta oferta formativa sobre este tipo de temas destinada a trabajadores. Además, también existen organizaciones como el Teléfono de la Esperanza, especializadas al cien por cien, en temas emocionales. Ofertan cursos que están preparados por personal voluntario que ha pasado un proceso de preparación previo. Además, también es posible llamar al teléfono para hablar o contar un problema.

Leer libros de autores de referencia, supone un soplo de aire fresco a nivel anímico. Leer no sólo aporta entretenimiento sino también, esperanza. Esa emoción que es clave a la hora de afrontar el futuro y todavía más, el presente. Por suerte, puedes acceder a un amplio catálogo de libros sobre esta cuestión en la biblioteca. Autores como Bernabé Tierno, Javier Urra, Rircardo Ros, José Antonio Marina o Jorge Bucay Merecen la pena. Sin embargo, también es aconsejable beber de las fuentes de la filosofía.

Por otro lado, dada la actualidad de los temas emocionales, en las ciudades también se organizan conferencias de psicología a las que puedes asistir como oyente porque seguro que obtienes muchas ideas creativas. De las conversaciones con amigos y personas de confianza también se puede aprender mucho. Por ello, no dudes en tomar ejemplo de personas que tienen capacidad de lucha y de superación. Por supuesto, en Psicoblog también os acompañamos cada día con nuevos temas para ser feliz.

Me gustaría puntualizar como ya dije anteriormente, que estas opciones en ningún caso sustituyen la función de una terapia cuando la persona la necesita. Por ello, en esos casos, se debe ir al psicólogo.