Amar con inteligencia
Es verdad que el corazón y la inteligencia puede ir cada una por su lado, sin embargo, lo importante es buscar el equilibrio para que la parte racional y sentimental vayan en la misma dirección. Un objetivo realista que se puede alcanzar con la madurez de la experiencia y la práctica de la propia vida.

El amor empieza por uno mismo

Lo cierto es que el amor comienza por uno mismo, es decir, el respeto, la lealtad y la sinceridad que quieres tener en una relación puedes comenzar por entrenarla en la relación que tienes contigo mismo. La soltería es toda una escuela del amor ya que cuando estás bien contigo, tienes más opciones de encontrar pareja.

Recuerda lo que no quieres

Toda la experiencia que has tenido en la vida tiene que servirte para tener muy claro todo aquello que no quieres volver a tener y que no deseas repetir. Por tanto, sé coherente y aprende de esos errores tan humanos. Sin embargo, lo que no es tan humano es el masoquismo de tropezar diez veces en la misma piedra.

Amar con inteligencia

Busca el equilibrio

Busca el equilibrio entre tú y tu relación. Tan malo es que de dejes siempre en un segundo plano para centrarte totalmente en tu pareja, como que te creas el centro del universo y aspires a que el mundo entero gire a tu alrededor. Busca el equilibrio de vivir en armonía.

Confía en tu suerte

Confía en la vida, en ti mismo y en tu destino en general. No dejes que los fracasos pasados te amarguen el corazón hasta el punto de parecer una persona resentida con el mundo. Piensa que siempre existen motivos para creer en el amor, historias verdaderas que llenan el mundo de verdad y belleza emocional. Tú también puedes protagonizar tu historia con final feliz.