La amistad fortalece la salud emocional
La amistad es un sentimiento muy importante como muestra el ejemplo de los niños que desde temprana edad comienzan a establecer lazos de amistad y compañerismo en la guardería. La amistad refleja la necesidad interior de compartir la vida en compañía de otras personas que se convierten en testigos de vida. La amistad reduce el sentimiento de soledad, eleva el nivel de resiliencia ya que la persona siente que cuenta con apoyos para hacer frente a la adversidad y para celebrar los momentos felices.

La amistad aporta un reconocimiento externo ya que cada persona se observa a sí misma en el espejo de la mirada ajena. Un espejo que ofrece una información complementaria de uno mismo ya que existen ámbitos de la identidad personal que son ignorados por el sujeto y que, sin embargo, se observan con más facilidad de una forma externa.

El sentido del humor en la amistad

El sentido del humor es uno de los ingredientes más importantes de una vida feliz y dicho sentido del humor se refuerza mucho más en el contexto de un grupo de amigos en el que existe confianza e intimidad.

La amistad fortalece la salud emocional
Las risas distendidas en un plan de grupo así lo muestran. La risa es una terapia natural que no produce ningún tipo de efecto secundario adverso: los espacios de amistad ayudan a reducir las preocupaciones personales gracias al feedback que refuerza la empatía durante la conversación.

Mantener la amistad

La amistad mejora el nivel de bienestar emocional porque las personas son sociales por naturaleza, necesitan del contacto interpersonal. Sin embargo, la amistad no es un bien que se mantenga por sí mismo. Por ello, dedicar tiempo a cultivar las amistades para fortalecer los lazos es un signo de salud emocional. La amistad es un fin en sí mismo que aporta felicidad a quien se implica en la búsqueda del bien común.