Amnesia disociativa
La amnesia disociativa es un trastorno que impide a quien la padece recordar determinados acontecimientos de su vida, normalmente hechos traumáticos o situaciones muy estresantes desde el punto de vista psicológico, como catástrofes naturales, guerras, intentos de suicidio, violaciones, abusos sexuales en la infancia, etc. En estos casos la amnesia funciona como un mecanismo de autoprotección, para evitar que la persona reviva los detalles emocionales del hecho traumático, haciendo que le sea imposible recordar los detalles o hechos del mismo.

En ocasiones, la amnesia debida a este tipo de hechos no se limita sólo a la situación concreta, sino que puede aparecer una amnesia global, conocida como fuga disociativa en la el sujeto sufre la pérdida de su identidad personal, es decir, olvida todos los recuerdos relacionados con él mismo, como su nombre, su dirección o su profesión.

Curiosamente, es capaz de continuar desempeñando sin ningún problema sus tareas cotidianas e incluso de aprender cosas nuevas, ya que este trastorno normalmente no afecta al lenguaje ni a otras funciones cognitivas.

La amnesia disociativa normalmente desaparece de forma espontánea, al igual que aparece, tanto la restringida a los hechos como la global. Algunos sujetos pueden tardar más en tener los recuerdos completos de la situación, pero es raro que exista falta de recuerdos permanente.

El tratamiento se realiza por distintas vías:

– Psicoanálisis que, mediante técnicas de interpretación, ayudará a recuperar los recuerdos reprimidos.

– Mediación contra la ansiedad y técnicas de relajación, para facilitar la recuperación de los recuerdos.

En los casos de abuso sexual infantil, la psicoterapia no suele ser útil para la recuperación de los recuerdos, sino que reaparecen cuando el paciente se ve sometido a estímulos relacionados con aquellos que experimentó durante el abuso.