Amnesia, olvidar el pasado
En muchas películas hemos visto como una persona, después de tener un accidente o sufrir un traumatismo craneal, sufre de amnesia y no es capaz de recordar nada de su vida anterior. Pero, ¿realmente podemos llegar a olvidarlo todo? En principio parece que sí.

La amnesia se debe a un mal funcionamiento de la memoria, debido al cual quien lo sufre no puede recordar nada de lo sucedido antes de este trastorno, que pueden tener causas físicas o emocionales.
En cuanto a las causas físicas, suelen estar relacionadas con un daño al cerebro producido por enfermedades o traumas, o por uso de ciertas drogas (generalmente sedantes).

En el aspecto fisiológico, la amnesia se da como un mecanismo de defensa del individuo. De ahí nace la denominada amnesia histérica post-traumática, en la que el sujeto no tiene ningún recuerdo de un hecho que le ha sucedido y que ha tenido un enorme impacto emocional para él. Este tipo de amnesia está muy relacionada con la denominada amnesia de la niñez, en la que la persona no puede recordar hecho altamente traumáticos que ha sufrido durante la niñez.

Existen diferentes tipos de amnesia:
– Anterógrada: Es un tipo de amnesia inverso al que solemos conocer, ya que quien la sufre no puede grabar en su memoria los hechos que le han sucedido tras sufrir la amnesia.

– retrógrada: Es la que nos resulta más familiar, ya que impide al paciente recordar cualquier hecho que le haya sucedido antes de sufrirla.
En cuanto al tratamiento, normalmente se tratará la lesión de la zona cerebral que ha causado la aparición de la amnesia, o el alcoholismo si es éste la causa de la misma.

Normalmente, independientemente de su causa, la memoria se vuelve a recuperar durante un periodo corto de tiempo por sí misma.