Analfabetos emocionales
Hasta ahora, la palabra analfabeto se reservaba para aquellas personas que no sabían leer ni escribir. Actualmente ha nacido el término analfabetismo emocional para referirse a las personas que no saben conectar ni manejar sus propias emociones pero, sobre todo, para referirse a aquellos que no saben aceptar y comprender las emociones de los demás, lo que hace que tengan problemas en su entorno, ya sea familiar o laboral.

El concepto de analfabetismo emocional ha nacido tras la normalización, por decirlo de algún modo, de la psicología en nuestra sociedad. Antes, eran pocas las personas que acudían a un psicólogo, y sólo lo hacían si estaban aquejadas por alguna dolencia que les causaba un gran sufrimiento y trastornos.

Ahora, sin embargo, la psicología está presente en cada ámbito de nuestra vida y son muchas las personas que contemplan la terapia como una posibilidad de mejorar su vida y sus relaciones.

Debido a ello nacen aquellas personas que no saben aceptar sus emociones ni comprender las de los otros y que además no quieren cambiar este comportamiento, a pesar de todos los problemas que les genera. Y esto es lo que resulta verdaderamente curioso, ya que muchas de estas personas son prácticamente incapaces de encontrar la felicidad a lo largo de su vida. Entonces, ¿qué les lleva a no querer cambiar?

Se debe al miedo. Acudir a una terapia de un psicólogo es el primer paso para un gran autoconocimiento, lo cual también implica el tener que vernos tal como somos, con nuestras virtudes y nuestros defectos, aceptar que no somos perfectos, que cometemos errores y que con algunos de nuestros comportamientos hacemos daño a los demás aunque no queramos. En suma, que somos humanos.

Sin embargo, ante esta perspectiva, debemos tener en cuenta toda la felicidad y las grandes mejoras en nuestra vida que puede suponer conocernos a nosotros mismos, aceptar las emociones de los demás y aprender a identificar las nuestras.