Análisis filosófico del concepto felicidad
La psicología tiene su base en la filosofía. Por ello, han sido los diferentes pensadores los que han reflexionado en profundidad sobre el valor de una vida feliz. Es decir, sobre la importancia de tener una vida lograda y plena. En este sentido, hoy día, se habla mucho sobre la risoterapia como una medicina para alimentar el bienestar de una forma natural. Pues bien, en este sentido, conviene recordar que Epicuro, fundador de la escuela hedonista aseguró que el tiempo que las personas están riendo, es un tiempo que comparten con los dioses. Es decir, la risa nos eleva por encima de nuestra propia naturaleza.

Sin embargo, el concepto de felicidad desde una perspectiva histórica ha estado mucho más conectado con la sabiduría. Es decir, el conocimiento aporta al ser humano un horizonte de libertad, por otra parte, también puede poner en práctica la capacidad de superación personal. Platón afirmaba que no hay nada mejor repartido que la felicidad en tanto que cualquier ser humano, puede acceder a ella. Es decir, la felicidad no es un bien que dependa del dinero o de la economía, sino un tesoro que se cultiva a través del trabajo interior.

Desde una perspectiva filosófica, el ser humano tiende por naturaleza a la felicidad, es decir, este punto nos iguala a todos. Del mismo modo, dentro de la consecución de la alegría, como explica Tomás de Aquino, está la huida de la tristeza. Es decir, cualquier persona evita de una forma lógica y natural cualquier posible dolor. Ya que en esencia, es difícil sentir felicidad en una situación de amargura.

Buscar la felicidad, también implica encontrar el valor de lo esencial en la vida, y dejar de lado, cualquier objetivo que es secundario y artificial. Por ello, no es adecuado poner el bienestar en el punto equivocado, por ejemplo, en el placer, el confort o el dinero.