Anímate a dar rienda suelta a la pereza
La pereza no es saludable cuando se convierte en norma, sin embargo, es muy necesario dar espacio en la vida al placer de no hacer nada para liberarnos de esa idea del deber constante y de la obligación. Dar rienda suelta a la pereza te releja y te permite disfrutar de ese placer de posponer un asunto para dar prioridad al descanso y a la vagancia. Vivir permanentemente ocupados es agotador.

El placer de no hacer nada

Disfruta del placer de tumbarte en el sofá para ver tu programa de televisión favorito. Anímate a dormir hasta tarde durante un fin de semana. Improvisa tu agenda del fin de semana en función del apetecer sin tener una agenda programada previamente. La vida es aprender a fluir y dejarte llevar. Incluso, no pasa nada porque un día faltes a clase de una afición que practicas y te tomes la tarde libre para ti.

Para dar rienda suelta al placer de la pereza también puedes sentarte en el banco de un parque y disfrutar del silencio. La pereza no significa no hacer nada ya que mientras existimos hacemos algo. Significa posponer el deber dando prioridad al placer y al disfrute personal de la comodidad.

Anímate a dar rienda suelta a la pereza

Por qué es importante la pereza

La pereza es importante porque el cuerpo humano no es una máquina y necesita sus momentos de relax y descanso. Además, la pereza también es un premio que nos damos a nosotros mismos después de un esfuerzo, por ejemplo. Las personas que son muy exigentes consigo mismas, que asocian el valer con la ocupación, tienen que practicar de una forma especial el placer de no hacer nada para relajarse y relativizar. No sólo el cuerpo necesita sus espacios de comodidad sino que también la mente tiene que liberarse de la presión diaria.