Aplica la inteligencia emocional a las relaciones
La inteligencia emocional te ayuda a vivir mucho mejor contigo mismo pero también, aporta calidad a tus relaciones sociales y personales. Las emociones, que durante siglos estuvieron tan ignoradas, han cobrado en la actualidad el peso que realmente tienen en el ser humano. Un ser humano que no sólo está marcado y delimitado por su razón sino que también, siente y experimenta alegría, ilusión, esperanza, dolor, tristeza, gozo, ira… El diccionario emocional es mucho más amplio de lo que parece a simple vista.

La inteligencia emocional te ayuda a vivir mejor. Para ello, debes aprender a rodearte de las personas adecuadas, aquellas que te valoran, te aprecian, te respetan y te hacen sentir bien. Mientras que este tipo de vínculos te aporta energía, una amistad basada en el interés, por ejemplo, te hace sentir vacío. Además, también conviene puntualizar que no sólo la amistad verdadera e intima aporta bienestar. La realidad es que cuanto más círculos sociales tengas mejor. Y relaciones tan superficiales en apariencia como las de vecindad también te aportan algo positivo en la rutina diaria.

Del mismo modo, debes esforzarte por ser amable y generoso con tus compañeros de trabajo ya que pasas muchas horas a lo largo de la vida en el entorno laboral. Vivir a la espera de que llegue el fin de semana es una actitud poco inteligente porque puedes ser igual de feliz o más un lunes que un sábado.

Para mejorar tus relaciones debes utilizar con frecuencia palabras positivas, saber elogiar aquello que admiras de los demás, ser un punto de apoyo en su vida… Gracias a la inteligencia emocional te conoces mejor a ti mismo pero también, comprendes mejor las emociones de los demás.