Aprende a decir las cosas de forma asertiva
Existen personas que confunden una petición hacia el otro con una obligación. Es decir, se creen que el otro tiene la obligación de hacer tal cosa o tal otra cuando la realidad es que la libertad humana es la base de la ética y de la acción correcta. Aprender a pedir las cosas, por favor, es algo básico desde un punto de vista emocional para que el otro no se sienta presionado cuando le decimos algo. Al revés, para que se sienta valorado y reconocido.

Aprender a pedir las cosas de forma asertiva implica entender que las formas son más importantes de lo que parece en la comunicación humana. Y la asertividad no sólo remite a la palabra sino también, al lenguaje corporal. Por otra parte, mientras que cuando utilizas una comunicación agresiva tiendes a atarcar al otro, por el contrario, en la asertividad tomas la primera persona como un modo de llegar mejor al otro. Puedes empezar a poner en práctica la asertividad proponiendo planes sencillos a un amigo por ejemplo.

La realidad es que nadie puede adivinar tu pensamiento por ello, es mejor que aprendas a exteriorizarlo de la forma adecuada y dejes de estar a la espera o a la expectativa de los demás. En la medida en la que aprendes a hablar y a exteriorizar tus sentimientos también te sientes más libre, más humano y más capaz de vivir en contacto con la verdad de tu alma y de tu corazón.

La asertividad implica respeto hacia ti mismo y también hacia el otro. La verdad es que la comunicación se ha convertido en un tema tan importante que incluso se imparten cursos sobre esta cuestión para trabajadores o desempleados. Se trata de un conocimiento humano que te ayudará a vivir mejor no sólo dentro del ámbito personal sino también en el plano laboral.