Aprende a desconectar del teléfono móvil
El teléfono móvil es un medio y no un fin en sí mismo. Es un servicio de comunicación excelente, sin embargo, un mal uso a través del este medio incrementa la incomunicación. Por ejemplo, atender el teléfono móvil cuando estás en un plan con otra persona, puede robar calidad a ese momento. ¿Y qué decir cuando el teléfono móvil suena en los momentos más inadecuados? Sorprende cómo hoy en día, hay personas que olvidan incluso el contexto en el que están y el sonido del teléfono móvil puede estropear momentos importantes como una obra de teatro, una película en el cine, un concierto de música, una entrevista de trabajo, una conferencia…

¿Cómo aprender a desconectar del teléfono móvil? En este proceso de desconexión, es posible que la persona comience a experimentar algún tipo de ansiedad al entrenar el arte del desapego, sin embargo, poco a poco, se va ganando sensación de libertad y bienestar.

Deja el teléfono en casa

Deja el teléfono móvil en casa varias veces por semana cuando sales a dar un paseo o a hacer recados. De lo que se trata a través de este ejercicio cotidiano es de no convertir en una obligación llevar el teléfono móvil a todos los sitios. Tú decides cuándo quieres llevarlo y cuándo no.

Aprende a desconectar del teléfono móvil

Apaga el teléfono durante la comida

El estrés tecnológico aumenta el malestar anímico. Por esta razón, es recomendable apagar el teléfono móvil durante la hora de la comida y dejarlo fuera de la habitación durante la noche para tener un buen descanso. Una alimentacióin adecuada y sueño reparador son dos pilares del bienestar. De este modo, evitas que el teléfono interfiera en tu rutina.

Si sientes que tienes una dependencia alta respecto del teléfono móvil, prioriza las conversaciones cara a cara. De esta forma, también ganarán calidad tus relaciones personales.