Aprende a ser agradecido
Existen aprendizajes que parecen tan básicos y elementales que corremos el peligro de dejarlos de lado. Es importante aprender a dar las gracias a los demás, decirles las cosas buenas que pensamos de ellos, apostar por vivir en contacto con el ser humano. Un reto, a veces difícil, en una sociedad individualista al extremo. La realidad es que desde niños nos han educado de tal forma que estamos más acostumbrados a escuchar las críticas y lo malo que hay en nosotros, y no los elogios y lo bueno que hemos hecho.

Que las cosas sean así, no significa que no se deban cambiar como bien muestran los estudios en inteligencia emocional o psicología. Cualquier trabajador se siente más motivado en una empresa en la que está valorado y reconocido por su jefe y por sus compañeros que en un ambiente hostil e indiferente.

Sin embargo, a veces el mayor problema surge de la poca receptividad que tienen algunas personas a la hora de aceptar y asumir el elogio como algo positivo. Sin desconfiar de lo que dice el otro ni dudar de su palabra. Es improtante aprender a dar cariño pero también es importante aprender a recibirlo sin buscar segundas intenciones donde no las hay.

Existe una realidad y es que al final, hay personas que son generosas a la hora de decir las cosas buenas a los demás. Cuando te encuentres con una persona así verás que no se trata de una actitud artificial ni fingida, al revés, se trata de la actitud totalmente natural de aquel que ha descubierto que se vive más feliz dando las gracias, exteriorizando sentimientos y mostrando la admiración a los demás no sólo dentro del ámbito profesional sino también del personal. Decir gracias con sinceridad es una palabra que abre puertas entre personas en el plano de la amistad.