Maneja la ira y la ansiedad con tu respiración
La ansiedad se acostumbra a vivir como una sensación extremadamente desagradable provocando conductas inapropiadas para aquellos que la padecen. Da igual el contexto en que se padece pero se desarrolla de forma parecida ya que consiste en un conjunto de sentimientos negativos (miedo, tensión, preocupación, inseguridad y/o tensión) que se experimenta ante situaciones que la persona considera y siente como amenazantes. Estas emociones bloquean a la persona con ansiedad y no permite desarrollar una vida normal.

Los sentimientos de la ira suelen presentarse en enfado, irritación, rabia, inquietud, etc. y suelen aparecer cuando no se consigue aquello que se quiere alcanzar, sobre todo cuando hay una mala tolerancia a la frustración. Aunque las reacciones fisiológicas que se presentan se parecen mucho a las que se producen cuando se padece ansiedad lo que diferencia a la ira de la ansiedad y a la inversa es el contexto que lo provoca, los pensamientos y las conductas que se desencadenan.

Formas inadecuadas

Muchas personas que padecen este tipo de dolencias psíquicas recurren a formas erróneas de control para reprimir esas emociones que les angustian, ya que se puede desencadenar en conductas dependientes como fumar, beber, morderse las uñas para la ansiedad e insultar, gritar, dar puñetazos contra la pared, lanzar objetos contra el suelo como ejemplo para la ira. ¿Te reconocer en alguna de ellas? Entonces deberás pensar en cambiar a técnicas adecuadas.

Maneja la ira y la ansiedad con tu respiración

Respiración profunda

La respiración es muy útil para controlar las reacciones fisiológicas que puedas padecer antes, durante y después de las situaciones que te pueden resultar emocionalmente intensas. Veamos la técnica:

– Respira profundamente y cuenta en tu cabeza hasta cuatro, luego mantén las respiración otros cuatro segundos y después suelta el aire poco a poco contando hasta ocho. Repite este proceso una o dos veces.

Las fases

Se trata de hacer esta técnica de respiración por fases de forma lenta y algo más intensa a medida que se avanza pero sin llegar a forzarlo nunca.

¿Lo hago bien?

Para comprobar si lo haces bien sólo deberás poner una mano en tu pecho y la otra en el abdomen, sabrás si lo haces bien si la mano de tu abdomen se mueve al respirar. Entonces estarás haciendo correctamente la respiración abdominal.