Aprendendiendo a regalar
Recibir un regalo es algo que nos gusta a todos, aunque hacerlo no tanto. Para algunas personas, el hecho de tener que hacer un regalo resulta extremadamente difícil, porque no saben qué regalar, o cómo encontrar ese regalo que exprese realmente lo que representa para ellas la otra persona, por lo que terminan haciendo el regalo “de toda la vida” que, en la mayoría de las ocasiones, suele decepcionar al otro.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta, si queremos aprender a hacer regalos, es olvidarnos de que regalar se limita simplemente al acto de la compra. La importancia del regalo va mucho más allá del valor monetario que pueda tener un objeto porque, realmente, se trata de un acto de comunicación con el otro, en el que le queremos transmitir muchas más cosas que el simple y mero hecho de entregarle un objeto, es decir, nos ayuda a conectar emocionalmente con la otra persona.

Por esto, saber regalar tiene más importancia de la que creemos, porque nos puede ayudar a enriquecer la relación o, por el contrario, puede distanciar a quien hace el regalo y quien lo da.

Por ello, para hacer un buen regalo, lo principal es pensar en la persona que va a recibirlo, sus aficiones, sus ilusiones, sus sueños, sus gustos… Por supuesto, también es importante la relación que tenemos con la persona, más o menos estrecha (familiar, amigo, pareja, compañero de trabajo…); si es estrecha, seguramente, a lo largo de conversaciones con él o ella habremos obtenido información que nos ayude a elegir el regalo.

No olvides que, dentro de las limitaciones de presupuesto que todos solemos tener, con empatía y sensibilidad podemos encontrar el regalo perfecto.