Aprender a decir te quiero
Todavía arrastramos muchos temas culturales que nos limitan a la hora de aprender a expresar sentimientos. De hecho, muchos hombres todavía arrastran el peso del dicho popular que dice eso de que “los chicos no lloran”. La realidad es que aprender a expresar sentimientos, nos libera de forma directa y nos ayuda a estar mejor con nosotros mismos. Lo cierto es que, a veces, puede suceder que te das cuenta tarde de no haberle dicho a una persona cuánto te importaba, cuánto le apreciabas, en definitiva, cuánto le querías.

Y no estoy hablando de amor de pareja (que también, claro está) sino de todos los vínculos que estableces en tu vida y que son importantes para ti. Hasta el punto de que cuando los pierdes por no haberlos cuidado de la forma adecuada, entonces, te das cuenta de que algo hiciste mal. No siempre sucede así, es decir, a veces, te das cuenta de que algo tuvo que acabar por pura inercia. Sin embargo, hay personas que te dejan una huella en el alma más allá de su ausencia.

Aprender a decir te quiero no sólo es bonito sino también positivo. Te libera de ese pudor interior que a veces te impide decir lo que sientes y lo que piensas. Evidentemente, la forma más bonita de decir te quiero es en la intimidad y no en el muro de facebook. Pongo este ejemplo porque en algunas ocasiones he visto cómo hay personas que dicen te quiero como quien dice hola, es decir, fuera de contexto.

Expresar el amor al igual que el agradecimiento es bonito. Y lo cierto es que aunque conforme más conoces a una persona más le quieres, la realidad es que también puedes querer a una persona a la que conoces desde hace muy poco tiempo. En la amistad también se producen flechazos, conexiones mágicas que resultan inexplicables.