Aprender a disfrutar del éxito
Conseguir llevar a buen puerto nuestros propósitos y lograr las metas que nos proponemos es la aspiración de cualquier ser humano. Finalmente, después de tiempo y esfuerzo, logramos alcanzar el éxito en nuestros proyectos, ya sean personales o profesionales. Este momento, que debería ser de una gran alegría para nosotros, premiarnos a nosotros mismos y reconocernos que lo hemos logrado se convierte para muchas personas en un momento casi traumático, porque no saben disfrutar del éxito.

Esta incapacidad para disfrutar de nuestro éxito se debe principalmente al hecho de sentirnos culpables por haberlo logrado y a no sentirnos merecedores de él. En lugar de ser capaces de ver que nuestro éxito se debe a haber sabido fijar nuestros objetivos y a que nos hemos esforzado por alcanzarlos, no podemos evitar pensar que se debe a una casualidad y que simplemente lo hemos logrado por alguna racha de suerte o por cualquier otra razón externa a nosotros.

Esa culpabilidad nos impide disfrutar de lo que hemos logrado, sobre todo porque, además de no creernos merecedores de dicho éxito, nos da miedo que los demás descubran que no nos lo merecíamos, que no valemos tanto como ellos creen.

Otro de los aspectos que más impide disfrutar del éxito es el miedo a perder lo que hemos conseguido. Una vez que hemos llegado a nuestra meta, hemos conquistado a esa persona que tanto nos gustaba o hemos logrado ese ascenso que tanto queríamos, comenzamos a sentir miedo de que todo desaparezca y se desvanezca en el aire. Este miedo aumenta si, debido a lo que hemos logrado tenemos que hacer frente a nuevos desafíos, como vivir en pareja o tener que asumir nuevas responsabilidades en el trabajo, lo que acaba por minar nuestra confianza y nos hace vivir asustados y temerosos del futuro.