Aprender a tomar decisiones
A veces, cuando tenemos que tomar una decisión, sobre todo si se trata de un tema importante, nos bloqueamos. Pasamos días y días dándole vueltas a cada una de las posibilidades que tenemos a nuestro alcance pero sin decidirnos nunca a optar por una u otra, ya que el miedo a equivocarnos nos paraliza, y cuando parece que nos hemos decidido por un camino, nos asalta la duda de si será el otro el correcto. Y así continuamos hasta que desaparece la causa que nos obligó a tomar una decisión o alguien la toma por nosotros.

Esta falta de decisión puede provocar que perdamos muchas oportunidades en nuestras vidas tanto de prosperar como de ser feliz, porque afectará a todos los aspectos de nuestra vida. Para evitar esto, existen una serie de pautas que te ayudarán a tomar una decisión:

No hay una decisión perfecta: Cualquiera de las opciones tendrá sus cosas buenas y malas, por lo que debes abandonar la idea de poder controlar totalmente el resultado final.

– Haz una lista con los aspectos positivos y negativos derivados de cada decisión. Muchas veces este sencillo acto nos permite ver la solución a nuestro dilema. Si no estás seguro al cien por cien, pregunta a gente en la que confíes, pero siempre teniendo en cuenta que, al final, la decisión es tuya.

Visualiza qué ocurriría con cada alternativa, cuáles serían sus consecuencias, etc., pero debes hacerlo de forma que puedas ver, sentir y vivir realmente la situación. Puedes escenificarlo si eso te ayuda, bien tú solo o con ayuda de un amigo de confianza con el que te sientas totalmente desinhibido.

Actúa: una vez que tomes la decisión, ponte una fecha para llevarla a cabo y respétala, para evitar que se pierda en el tiempo.

Aunque las cosas no salgan exactamente como habías previsto, piensa que has tomado la decisión teniendo en cuenta toda la información que tenías a tu alcance, valorando todas las alternativas y sabiendo lo que sabías en el momento concreto de la toma de la decisión. .