Aprovechar las oportunidades
Cuando miramos hacia atrás, nos damos cuenta de que, en nuestra vida hemos perdido muchas oportunidades que se nos presentaban y que, sin saber bien por qué, dejábamos pasar, aunque vistas desde nuestro presente, nos parecen tan obvias que no entendemos bien por qué no las aprovechamos.

Mas aún cuando dichas oportunidades que podrían haber supuesto un cambio significativo en nuestra vida, como aceptar un nuevo trabajo, pedirle una cita a la persona que nos gustaba, aprovechar una oportunidad de negocio que parecía tan prometedora… sin embargo, en aquel momento encontramos una y mil excusas para no aprovecharlas, debido al miedo que nos creaba la idea de lanzarnos a ese proyecto que no sabíamos cómo iba a resultar.

Recriminarnos a nosotros mismos esta actitud una y otra vez o lamentarnos por todo lo que podíamos haber hecho y no hicimos son actitudes que no nos servirán de ayuda, al contrario, minarán nuestra autoestima y nos empujarán a sentirnos de nuevo paralizados cuando debamos actuar de nuevo.

Para evitar esto, debemos desechar la idea de que las oportunidades sólo aparecen una vez en la vida y cambiar nuestra forma de comportarnos ante las oportunidades que nos brinda la vida.

Para ello deberemos empezar a asumir riesgos de forma deliberada, siempre después de haber sopesado los pros y los contras de la situación y valorando sobre todo la recompensa que obtendremos si corremos tras la oportunidad que nos brinda la vida. También es importante que nos preparemos para aceptar que podemos no tener éxito en lo que intentamos, pero que aun así nuestro esfuerzo habrá valido la pena, gracias a la experiencia y el aprendizaje sobre nosotros mismos que nos ha proporcionado.

De este modo, eliminaremos el miedo a lo desconocido y aprovecharemos esa oportunidad que puede abrirnos la puerta a la consecución de nuestros sueños.