Apuesta por las personas
En la vida existen muchos tipos de apuestas diferentes, en tu día a día tomas decisiones importantes, por tanto, te arriesgas y te implicas en tu historia. Pues bien, una de las grandes apuestas que debes llevar a cabo en tu rutina es la de ver más allá en el plano interpersonal. La vida es mejor en la medida en que te dejas conocer por aquellos que te rodean pero también en la medida en que tienes la capacidad de salir de ti mismo para acceder al corazón ajeno. En algunos momentos tendrás que ayudar a los demás, pero en otros, serás tú el ayudado. Este ejercicio humano de dar y recibir sólo es posible al compás de la humildad.

Un empresario apuesta por sus empleados de trabajo, un profesor apuesta por sus alumnos, un sacerdote confía en la solidaridad de sus feligreses, una madre apuesta una y mil veces por su hijo a pesar de sus errores… Lo mejor de todo es que en el plano de las relaciones interpersonales, una relación puede estancarse o ir a más. De pronto, sucede algo que hace que la relación entre dos personas cambie. Por ejemplo, dos compañeros de trabajo pueden transformarse en íntimos amigos a raíz de haber iniciado conversaciones más profundas.

La amistad es el resultado de esa apuesta que hacemos por las personas. Dicha apuesta a veces, da los frutos esperados pero otras veces, no. Más allá de esta cuestión, nunca es un fracaso abrir el corazón a los demás. No a todo el mundo evidentemente, hazlo ante alguien que te inspire confianza, alguien a quien valores y también a quien respetes.

Mientras cada uno permanece en el plano de su individualidad en una sociedad bastante egoísta, es difícil crear lazos que son los de que de verdad te hacen sentir bien. Por tanto, no te dejes llevar por aquello que hace la mayoría y ten tu propio criterio a la hora de vivir para sembrar un poco de humanidad en tu entorno.