Atrévete a decir sí
Sí es una palabra afirmativa, breve y sencilla. Sin embargo, tiene una fuerza increíble. Esa fuerza, además, es la que surge de vivir conectado con la novedad, con la capacidad de arriesgar, con las ganas de apostar por nuevos caminos… La vida es mucho mejor cuando te animas a intentar algo asumiendo que puede que no salga como deseas, que no cuando vives estancado en el no, por temor al fracaso. Es decir, muchas personas se cierran puertas constantemente en vez de abrirlas.

Viven con pánico ante la sensación de perder la seguridad. La realidad es que en la vida es bueno hacer cosas nuevas, poder conocer gente diferente, tener metas más elevadas, vivir con la sensación de que las cosas pueden cambiar… ¿Qué se debe hacer para dar el paso del no al sí?

Sin duda, se debe trabajar mucho el plano del pensamiento donde reside la fuente del cambio. Es decir, para crecer y mejorar es necesario poder ampliar los esquemas mentales, no vivir con valores tan rígidos que nos hacen juzgarlo todo en criterios de bueno o malo. Existen muchos colores, por tanto, aprende a vivir también en la gama de los grises.

Anímate a decir sí a alguien que te invita a tomar un café. Si no lo intentas no sabes si puedes tener un amigo a largo plazo. No dudes en ir a un plan que te han propuesto porque tal vez, pases una velada fantástica. A lo largo del camino de la vida, debes encontrar el equilibrio en cada elección. Y a veces, por supuesto, una decisión viene marcada por el no. De hecho, cada elección implica renunciar a algo, una ganancia pero también, una pérdida. En definitiva, atrévete a decir sí a la vida y a la felicidad. Con prudencia, verdad y mucha capacidad de intuición.