Atrévete a salir de tu zona de confort
Estar en nuestra zona de confort vital nos da seguridad. En ella lo tenemos todo controlado, sabemos a qué atenernos, el estrés prácticamente no existe en nuestra vida y nos sentimos realmente cómodos. Sin embargo, a cambio de esa seguridad, estamos renunciando a menudo a vivir plenamente. Renunciamos a conseguir aquello que deseamos por no perder esa sensación de control y poco a poco, nos vamos limitando más y más a nosotros mismos, hasta que nuestra zona de confort se nos queda tan pequeña que apenas podemos movernos.

Para que esto no ocurra y poder desarrollar todo nuestro potencial, vivir plenamente y hacer realidad nuestros sueños, es necesario hacer frente a todo aquello que nos impide salir de nuestra zona de confort. De ese modo, podremos realmente ser nosotros mismos, esa persona que realmente queremos llegar a ser.

El primer paso para lograrlo es identificar qué es lo que nos asusta y nos impide conseguir lo que deseamos. Puede que tengamos miedo al éxito, al fracaso, a no ser capaces de asumir más responsabilidades… A menudo no sabemos ni a qué le tenemos miedo, e identificarlo nos ayudará a combatirlo de una forma más eficaz.

La base de ese miedo es la falta de confianza en nosotros mismos, en nuestras capacidades. Por ello, el segundo paso será ir ganando confianza poco a poco. Debes planificar pequeños pasos que te lleven a tu objetivo que sientas que puedes llevar a cabo.

Sin embargo, debes estar atento a que estos pequeños pasos sean tan diminutos que realmente no salgas de tu zona de confort. Si esto ocurre, debes lanzarte a hacer aquello que temes, confiando en que eres capaz de soportar la ansiedad y la angustia que ello te pueda producir y que cuentas con recursos para salir airoso de cualquier situación.