Atrévete a ser tú
Cuando hablamos de valentía, casi siempre pensamos en grandes retos que convierten a una persona en toda una heroína. Está claro que todos los corredores de los encierros de San Fermín son valientes porque se exponen a la cornada de un toro, sin embargo, y más allá de este ejemplo visual, existe una valentía mucho más importante que no todas las personas llevan a cabo en su día a día: ser ellas mismas. Debes atreverte a ser tú, da igual quien tengas delante.

Quítate la máscara sin miedo, no temas ser frágil y vulnerable porque al final de tu vida, no te perdonarás haber vivido al margen de la verdad que existe en tu interior y que te define en esencia. Te será más fácil ser tú mismo en la medida en que tengas una autoestima fuerte y saludable, es decir, si te encuentras atravesando una época muy mala a nivel emocional, no tendrás fuerzas para pensar en lo que se debe hacer, y simplemente, irás tirando. Hasta que un día, veas el sol brillar de nuevo en tu ventana.

Atrévete a ser tú porque eso implica que no eres una víctima fácil del chantaje emocional. Es decir, eres alguien que tiene las ideas muy claras, por ello, no eres manipulable ni influenciable. Por otro lado, eres coherente entre aquello que piensas y aquello que dices. Merece la pena aprender a vivir en armonía con uno mismo para poder estar bien con el entorno. De lo contrario, cada cierto tiempo tendremos que hacer frente a conflictos emocionales en forma de estrés, ansiedad, rabia, miedo y malestar.

Afronta los límites, no tengas miedo de ser tú mismo porque sólo así podrás saber quién te quiere de verdad y quién te aprecia en todos los sentidos no sólo en el plano del amor sino también, en la amistad.