Aumenta tu fuerza de voluntad
La fuerza de voluntad tiene mala prensa. Nos recuerda al cumplimiento del deber. Sin embargo, la fuerza de voluntad no es algo negativo, sino positivo, ya que es esa fuerza que nos va a ayudar a conseguir todas esas metas que nos fijamos a lo de nuestra vida.

Conseguir esas metas no siempre es fácil. Algunas son pequeñas, otras son más grandes y pueden cambiar nuestra vida, como dejar una relación dañina o elegir nuestra trayectoria profesional. Sea cuales sean, el camino para conseguirlas no siempre es fácil, y, pasada la euforia inicial, nos vayamos olvidando de nuestra meta y conformándonos con lo que tenemos lo que, a la larga, supone que nuestra vida nunca sea como deseamos y, sobre todo, como nos merecemos.

La fuerza de voluntad debemos verla como una fuerza interior, un recurso que nos va a permitir luchar por nosotros mismos. No tiene que ser algo angustioso, sino ese impulso interior que nos va a permitir evolucionar de lo que somos a lo que queremos ser, evitando caer en los impulsos que nos apartan de nuestras metas y liberándonos de los mecanismos de autosabotaje que nos creamos nosotros mismos.

También debemos desechar la idea de que es algo que se tiene o no se tiene, como un don exterior a nosotros, como algo que nos reparten al nacer. Todos tenemos la fuerza suficiente para conseguir nuestras metas y, si no la encontramos, se debe sobre todo a que no hemos logrado encontrar esa motivación especial para nosotros que nos ayude a lograr nuestras metas.

Por ello, lo primero que tienes que buscar es qué te motiva a ti a hacer algo, qué beneficios puedes obtener con ello y qué cambios supondría para tu vida. Una vez que lo sepas y que realmente sea lo que quieres, comprobarás como tú también tienes fuerza de voluntad.