Aumentar el orden externo para mejorar el bienestar interno
Existe una influencia directa entre el orden externo y el bienestar interno a partir de la sensación de armonía y equilibrio que aportan las estancias cuidadas. Mantener el orden en casa o en el despacho de trabajo requiere de un hábito que puede ser especialmente costoso para personas que se consideran desordenadas.

¿Qué medidas pueden ayudarte a incrementar el orden externo? Coincidiendo con la recta final de año es buen momento para hacer limpieza en el fondo de armario y colocar en cajas aquellas prendas que ya no utilizas pero que podrían tener una segunda vida.

Ideas para tener orden

Puedes donar ropa a entidades de ayuda o regalar algunas prendas a familiares. Lo importante es hacer espacio en el armario para que no transmita la sensación de que no cabe ni una prenda más. El servicio de personal shopper que ofrecen algunos profesionales también tiene valor emocional ya que como experto puede ayudar al cliente a ordenar su armario de forma práctica aplicando el criterio del color.

Así como conviene hacer espacio en el fondo de armario también es muy importante dedicar más tiempo a una limpieza más general para tirar papeles. Esta tarea requiere de paciencia porque conviene comprobar qué es cada documento para evitar el disgusto de tirar algo que en realidad es importante.

Haz espacio en tu casa para dar bienvenida a lo nuevo e incluso, para incrementar tu sensación de bienestar y confort. Puedes establecer un calendario para realizar las tareas de la casa y concretar también, tareas destinadas a mantener el orden. Aporta un toque de motivación a los momentos de limpieza poniendo música de fondo para distraerte.

Regala las revistas que compras habitualmente a algún vecino, familiar o amigo al que sabes que le interesan este tipo de temas en lugar de acumular una pila de publicaciones en el salón.

Aumentar el orden externo para mejorar el bienestar interno

El orden en el trabajo

Uno de los hábitos más saludables al iniciar la jornada laboral es dedicar los primeros minutos a colocar en su lugar los elementos que están sobre el escritorio ya que es muy difícil mantener la concentración en un entorno caótico.