Cómo aumentar tu resiliencia ante el sufrimiento
Ante el sufrimiento, debemos tener el espíritu de resiliencia personal para crecernos ante la adversidad. Cuando atravesamos una etapa de dolor debemos hacer un sobreesfuerzo para sentirnos mejor. Uno de los pasos más importantes y necesarios es aceptar la situación, pero sin sin resignanos ante la idea de que no podemos hacer nada para cambiarla. Siempre podemos influir aunque solo sea en nuestra actitud. A veces, debemos darnos un margen de tiempo para tomar fuerzas, encontrar ideas sobre un plan de acción y contemplar la realidad con una perspectiva constructiva.

La vulnerabilidad nos ayuda a ser más humildes puesto que nos pone ante la conciencia de nuestro propio límite. Cuando vivimos una etapa de sufrimiento también experimentamos un gran aprendizaje interior, nos sentimos más humanos y compasivos con los errores propios y ajenos.

Ideas de ayuda emocional

Por tanto, en este tipo de vivencias, también valoramos mucho más la amistad y no damos el mismo peso a los defectos ajenos que cuando vivimos una etapa de éxito, alegría y bonanza personal.

Anímate a crear nuevas ideas que te permitan construir un mapa emocional constructivo y favorable para ti. Cuando sufrimos una etapa difícil, el modo en el que nos hablamos a nosotros mismos puede crear nuevas esperanzas, o por el contrario, producir la angustia de un laberinto sin salida.

Cómo aumentar tu resiliencia ante el sufrimiento

Cómo sentirte más acompañado

No reprimas el sentimiento de un sufrimiento que necesita ser expresado. Habla sobre cómo te sientes. Te ayudará a desahogarte. Y llora si lo necesitas.

Cuando vivmos un momento de tristeza, tenemos que tener cuidado para no desarrollar dependencia hacia una persona en concreto. Los demás pueden apoyarnos, sin embargo, no podemos delegar en ellos nuestra recuperación. ¿Cómo sentirte más acomapañado? A través de un proceso de mentoring, mediante paseos al aire libre y encontrando en la música la banda sonora de la felicidad.