Ausencias que producen tristeza en Navidad
La Navidad es una época muy especial en tanto que el ambiente se transforma. De una forma evidente, el concepto de familia tiene mucha más fuerza. Por otra parte, los buenos propósitos y los deseos llenan los hogares a final de año. Sin embargo, la Navidad es un tiempo no tan idílico, y es que, es difícil volver a centrarte en la familia alrededor de una buena mesa, cuando existen sillas vacías que tienen un peso notable. Una muerte se afronta de diferente forma cuando fue por ley de vida, es decir, en la vejez, que cuando alguien ha muerto en plena plenitud vital, con todo el futuro por delante y sin poder ver crecer a sus hijos.

El conocido como “síndrome de la silla vacía” remite a la sensación de dolor que produce la ausencia en Navidad. Sin embargo, la verdad es que la autocompasión es la peor actitud para vivir. Aquellos que se han ido, lo único que desean es la felicidad de las personas que están aquí. Por ello, sin llegar al extremo de convertir la Navidad en una euforia, sí es verdad que se puede ver el lado bueno de estas fiestas.

Para ello, intenta sentirte igualmente afortunado por aquellos que sí están. Es decir, en muchas familias faltará alguien importante pero eso no significa que no haya nadie en quien poder centrarte. Por otra parte, hazte la vida agradable a ti mismo, cómprate un regalo que te guste y que lleves esperando todo el año. Esfuérzate también por sorprender a alguien que quieres, por ejemplo, tus padres.

Cuando se vive con dolor, la Navidad se hace eterna, pero en realidad, es muy corta. Es una época muy buena para fortalecerte desde un punto de vista emocional en tanto que favorece la introspección, el descanso y es el momento adecuado para emprender propósitos de cara al próximo año.