Autoinstrucciones positivas para aumentar tu autoconfianza
Si nos paramos a observarlos, nos daremos cuenta de que en muchos deportes, sobre todo individuales, vemos a los deportistas murmurar palabras en los periodos de descanso, especialmente si están perdiendo o les está costando mucho esfuerzo ganar. Esto no se trata de un tic, ni el deportista está maldiciendo a su rival, sino que está dándose instrucciones positivas para lograr la victoria.

Esto, que es muy habitual entre los deportistas, es un hábito que también podemos cultivar nosotros y que nos va a ayudar a superar los momentos de miedo, estrés o ansiedad, como presentarnos a un examen, realizar una presentación oral, conocer personas nuevas o cualquier otra situación en la que normalmente nos sintamos paralizados y no sepamos bien cómo manejar.

Cuando tenemos que enfrentarnos a estas situaciones, sobre todo si ya lo hemos hecho en el pasado y el resultado no ha sido bueno, nuestro cerebro se ve invadido por multitud de pensamientos negativos, que nos aseguran el fracaso una vez más. Estos pensamientos nos crean más angustia y estrés, hasta el punto que finalmente sufriremos el fracaso que tanto tememos, como una profecía que se autocumple.

Para luchar contra estos pensamientos tenemos las autoinstrucciones positivas, frases cortas formuladas en positivo que nos ayudarán a detenerlos, tanto en los momentos previos a la situación que nos pone nerviosos como durante la misma.

Si, por ejemplo, tenemos una presentación de negocios, seguramente aparecerán pensamientos como “me quedaré en blanco”, “va a ser un desastre”. Para detenerlas, nos formularemos instrucciones sencillas que repetiremos todos los días para internalizarlas, y que nos ayuden a relajarnos cuando lo necesitemos, como por ejemplo: “Estoy bien preparado, he revisado la exposición y sé cómo llevarla a cabo”, “puedo consultar mis notas si me quedo en blanco”, “estoy relajado”, etc., o cualquier otra idea que aumente nuestra confianza en nosotros mismos y nuestra capacidad.