Ayuda psicológica para bajar de peso y adelgazar
En un proceso de dieta no solo es importante contar con el asesoramiento de un nutricionista sino que también es clave atender al factor mental ya que en muchas ocasiones, algunas personas tiran la toalla como consecuencia del autoboicot de las ideas negativas. Para mantener la motivación en un proceso de adelgazamiento es gratificante compartir este compromiso con amigos y familiares del entorno más cercano, personas de verdadera confianza.

En una situación de este tipo, la persona debe sentirse totalmente libre de decidir con quién quiere compartir esta información y con quién no.

Perseverar en el objetivo

Es natural y frecuente que en un proceso de adelagazamiento haya momentos de estancamiento e incluso de debilidad al caer en la tentación de no cumplir la dieta. Cuando algunas personas caen en la tentación del dulce se sienten culpables y se dicen a sí mismas que no están preparadas para alcanzar su objetivo.

Ayuda psicológica para bajar de peso y adelgazar
Lo más importante en este tipo de experiencia es seguir hacia adelante y volver a intentarlo ya que en ese caso, el proceso no parte de cero. Las personas tienden a exagerar sus debilidades pero no valoran del mismo modo el esfuerzo que están haciendo. Escribir un diario emocional anotando cada día cinco razones de satisfacción personal vinculadas con el proceso de dieta es un buen hábito de optimismo.

Conviene no suprimir por completo aquellos alimentos que encantan a la persona. Conviene tomar el proceso de adelgazamiento no como una ocasión para suprimir completamente ciertos alimentos sino para aprender hábitos de alimentación saludable entendiendo que algunos menús pueden seguir disfrutándose pero con una menor frecuencia.

Poner el foco en la meta

Conviene mantener el foco en el objetivo, visualizar la meta de una forma frecuente puesto que el proceso puede ser complejo. Buscar ocupaciones para tener actividad durante el tiempo libre y distraer la mente. Salir a pasear todos los días.