Beneficios que aporta el rol de víctima
El rol de víctima es poco saludable para ser feliz, sin embargo, debemos pensar que si una persona permanece en ese rol durante mucho tiempo de su vida es porque algún beneficio obtiene de esa situación, es decir, alguna ganancia emocional recibe a cambio. Y es cierto.

Quien sufre el rol de víctima se compadece a sí mismo y evita el esfuerzo que implica hacer algo para salir de esa situación. Queda estancado en su zona de confort (una zona que no siempre es sinónimo de felicidad sino de costumbre).

Actitud de insatisfacción crónica

La queja resulta mucho más fácil y es más cómoda que tomar la iniciativa de actuar para generar nuevos cambios. Sin embargo, los resultados no son los mismos. Cuando nos victimizamos a nosotros mismos durante mucho tiempo apelamos a la compasión como una forma de buscar la protección ajena a través de llamadas de atención que invitan a la lástima.

Beneficios que aporta el rol de víctima
Es decir, toda víctima apela al rol de un salvador. En este sentido, conviene recordar que los demás solo pueden ser un apoyo pero nadie puede delegar su felicidad en terceros. La víctima encuentra la excusa perfecta en sus sufrimientos para alimentar el pensamiento negativo.

Alimentar los miedos

El rol de víctima nos mantiene pegados a nuestros miedos y nos priva del esfuerzo necesario para superarlos. Por tanto, mientras estamos anclados en esta situación, no hacemos frente a esa fuerza necesaria para avanzar y potenciar la valentía frente al temor.

Entre otras cosas porque la víctima se estigmatiza como tal al creer que no puede hacer nada en contra de su mala suerte. Es decir, se toma el azar como algo personal. La persona sigue pegada a su pasado, alimentando aquello que ocurrió y no afronta la incertidumbre del futuro. Por tanto, se protege de posibles nuevos errores.