Beneficios positivos del enfado
La ira es un sentimiento natural y muy sano cuando se experimenta ante un motivo lógico. Este sentimiento tiene una fuerza que puede ser un impulso para salir adelante en una decepción personal, ante un desamor, un obstáculo laboral… La ira también contiene dosis de tristeza. Ser asertivo no significa no enfadarte nunca puesto que la verdadera felicidad surge del realismo.

Uno de los puntos más beneficiosos de la ira es que ayuda a la persona a tomar conciencia de algo que le hace daño. Y en ciertos casos, escuchar este sentimiento es muy importante para cuidar de uno mismo puesto que la ira puede indicar la necesidad de marcar distancia respecto de una situación o hacer cambios en la misma.

El enfado en las relaciones personales

El enfado también produce beneficios positivos en las relaciones personales puesto que potencia el conocimiento mutuo. Por ejemplo, si una persona oculta su enfado, el otro no sabe qué es lo que le ha molestado exactamente. Por el contrario, al expresarlo descubre mejor cuál es la causa de su ira. Y este tipo de información que propicia el conocimiento es esencial en relaciones de familia, amistad y pareja.

Beneficios positivos del enfado

Búsqueda de la felicidad

Desde el punto de vista individual, la ira también puede potenciar el autoconocimiento ya que puede ocurrir que la persona no experimente ira por una situación en concreto sino que este enfado se haya transformado como consecuencia de la suma de elementos en una insatisfacción general con el presente. Y entonces, la ira potencia el autoconocimiento y la reflexión sobre los motivos de malestar y los posibles cambios de vida que son necesarios para avanzar.

Existen personas que asocian la ira con connotaciones negativas, sin embargo, la ira en sí misma es muy saludable. Son los hechos que una persona comete bajo un ataque de ira los que pueden ser valorados desde una perspectiva ética. Por ello, es importante razonar el sentimiento.