Borra los miedos de tu mente
Los miedos pueden ser tan fuertes como nosotros queramos que sean. Cuando abres la puerta a un miedo y vas cediendo terreno ante ese temor, poco a poco, ese fantasma se hace gigante. Por tanto, por pura salud mental y por una cuestión de calidad de vida, es importante no ceder ante el chantaje del miedo y cultivar la mente con pensamientos alternativos a los que surgen bajo el efecto del temor.

Focaliza tu atención en otra parte

Los miedos pueden invadir la mente de golpe en cualquier contexto. Existen miedos posibles en una relación de pareja, por ejemplo, los celos, miedo al abandono, temor al fracaso amoroso, infelicidad… Del mismo modo, también existen miedos recurrentes en el ámbito laboral. Por ejemplo, miedo al despido, temor a no encontrar trabajo, miedo a no alcanzar los sueños profesionales…

Los miedos están ahí, forman parte de nuestra naturaleza, pero la mejor forma de vivir es ir un paso por delante de los miedos para poder ver qué hay más allá de ellos. La naturaleza de la persona valiente es tener la fortaleza de vivir con miedo y luchar igualmente por los sueños. El miedo se hace más pequeño cuando lo afrontas y cuando lo asumes.

Borra los miedos de tu mente

Potencia tus recursos

Ante una amenaza externa que se presenta en forma de miedo la persona puede sentirse diminuta y muy pequeña. Por ello, para evitar que esto te suceda ante un posible temor, tienes que poner tu atención en ti mismo y no en un foco externo. Enumera los recursos que tienes para hacer frente a ese miedo y busca la forma de poder adquirir nuevas destrezas.

Aunque el miedo tiene la capacidad de hacerte sentir emociones muy desagradables, en realidad, echa un vistazo a tu propia experiencia vital para darte cuenta de que ya has superado grandes problemas en la vida.