Buenos modales y saber estar
Los buenos modales nos hacen la vida más agradable a todos. Sin embargo, existen formas sociales que se están perdiendo. Por ejemplo, no es tan habitual ver en el autobús urbano en la ciudad que haya chicos jóvenes que cedan su asiento a personas mayores. Se trata de un gesto que brota de la empatía, de la capacidad de ponerte en el lugar del otro y también, del respeto a los mayores. Es una forma de darle el valor que tiene a la otra persona.

Por supuesto, dentro de los buenos modales también conviene mencionar el trato de usted hacia ciertas personas. Por ejemplo, en el ámbito profesional, de entrada, siempre es bueno marcar cierta distancia. Solo en el momento en que tu interlocutor te dice que puedes tutearle, es cuando puedes dirigirte a él de esta forma.

En algunas universidades se forma a los alumnos en el trato respetuoso a través del usted. Y además, conviene precisar que muchas personas de una forma equivocada creen que se crea mucha distancia a través de esta fórmula. En realidad, la distancia no surge nunca de este punto sino de la actitud que tiene una persona frente a otra.

En general, es bueno hablar de usted a personas a las que no conoces, a profesionales que son una eminencia en su sector, a personas mayores… Por otra parte, los buenos modales también implican cuidar las formas y saber estar. Algo básico y fundamental en cualquier profesión. Por ejemplo, no tiene sentido que un profesor que está dando una clase en el colegio haga un comentario que esté fuera de lugar y de contexto o que utilice palabras malsonantes en su clase.

Los buenos modales te facilitan la vida, por ello, siempre que puedas, da las gracias al finalizar tu compra en el supermercado, cuando te atienden bien en un restaurante, cuando te han hecho una gestión… Y también, anímate a ser un buen anfitrión en casa con una bienvenida bonita.