Buscar la aceptación de los demás
Existe una actitud posible que cualquier persona ha podido adoptar en algún momento de su vida de un modo más o menos habitual: buscar la aprobación de los demás responde a esa necesidad de amor y reconocimiento que todo ser humano tiene en su corazón. Sin embargo, cuando buscamos esta aprobación externa es porque el vínculo que mantenemos con nosotros mismos se ha debilitado.

Esta necesidad de aceptación roba naturalidad a las relaciones personales ya que quien se encuentra en este rol desea agradar a los demás, incluso más allá de su propio criterio. La soledad también puede ser una causa de esta situación emocional.

Cómo recuperar la perspectiva de las relaciones

Uno de los principios esenciales de la autoestima es recordar que es imposible caerle bien a todo el mundo y pretenderlo es el comienzo de la frustración.

Ya que a mayor nivel de esfuerzo orientado a este fin, mayor es el nivel de desgaste. Conviene vivir las relaciones personales con el realismo de saber que en ocasiones existe conexión y afinidad (pudiéndose dar desde grados bajos hasta altos niveles de confianza) y en otros casos, no existe simpatía (pudiendo darse esta antipatía o indiferencia también en distintos niveles).

Vivimos en primera persona. Y compartimos nuestra vida con compañeros de viaje que aportan sentido a la palabra nosotros. Sin embargo, cuando una persona vive centrada en agradar a los demás, está pendiente de la perspectiva del “vosotros”, es decir, pone su valor en un fin ajeno.

Buscar la aceptación de los demás

Qué relaciones permanecen a lo largo de los años

Aquellas relaciones que permanecen a lo largo del tiempo suelen ser aquellas que surgen de una forma natural (quienes se esfuerzan en agradar a los demás llegan a forzar el ritmo del cariño) y en las que existe un interés común por mantener ese vínculo.