Cambia la culpabilidad por la responsabilidad
La culpabilidad es un sentimiento muy dañino del que debes liberarte, de lo contrario, puede que arrastres culpas desde hace años y no te concedas el regalo de estar en paz contigo mismo y de ser feliz aquí y ahora. ¿De dónde procede el sentimiento de culpa? Son muchas las personas que consideran que se trata de un efecto derivado de la moral católica, sin embargo, la realidad es que la culpa es una sensación psicológica que surge, simplemente, de saber que tal vez, pudiste actuar de una forma contraria a la ética.

Pues bien, merece la pena hacer un cambio de términos y entender que no debes sentirte culpable sino responsable de tus actos, es decir, eres consciente de que tus acciones tienen unas consecuencias concretas. Por ello, en caso de haber podido hacer algún daño a alguien no dudes en reparar dicha ofensa. La culpa no se ve pero se siente, por ello, a veces, su peso puede llegar a pesar toneladas desde un punto de vista inmaterial. Es decir, la culpa puede producir otros sentimientos como rechazo hacia uno mismo o vergüenza.

Ninguna persona es perfecta, es decir, todos cometemos errores porque el ser humano, en esencia, es imperfecto y limitado. Por ello, no pierdas la oportunidad de aprender a vivir con más respeto y comprensión hacia ti mismo porque de los errores también se aprende. Es decir, incluso de aquello que crees que nunca podrás superar, seguro que puedes obtener una lección positiva.

Intercambia el sentimiento de culpa por el de responsabilidad. Resulta más positivo y también más gratificante desde un punto de vista anímico y emocional porque cuando asumes que eres responsable también tienes la madurez necesaria para hacer frente a la vida con humildad, entusiasmo y energía. Mucha suerte y libérate del miedo que produce la culpa.