Cambia tu estado de ánimo en pocos minutos
Hay momentos en los que te sientes deprimido, triste, superado, agobiado o ansioso y, por mucho que lo intentas, no puedes recuperar el equilibrio interior ni ver las cosas desde un punto de vista objetivo.

Para momentos como estos resulta muy útil haber creado un anclaje que nos permita alcanzar el estado de ánimo que queremos en poco tiempo. El anclaje es un concepto de la Programación Neurolingüística por el cual se vincula un sentimiento a un acto (una presión con el pulgar, chasquear los dedos) y cuando repetimos ese gesto alcanzamos ese estado de ánimo que deseamos.

Crear anclajes no es complicado, pero debemos tomarnos nuestro tiempo para lograrlo, sobre todo si nunca lo hemos hecho. Para lograrlo deberemos tomarnos al menos treinta minutos y estar totalmente relajados y concentrados durante ese tiempo. Y, al igual que ocurre con todo, para que el anclaje funcione, deberemos practicarlo siempre que podamos. Cuanto más lo hagamos, más automatizado tendremos el proceso.

Los pasos para crear el anclaje son los siguientes:

– Determina cómo quieres sentirte: tranquilo, relajado, feliz…etc.

– Recuerda algún momento de tu vida en que te sentiste como deseas estar ahora, reviviendo el recuerdo lo más vivamente que puedas, notando cómo la sensación que esperas crece dentro de ti. Visualiza el momento con el mayor detalle posible.

– Cuando notes la sensación más intensamente, crea el anclaje que quieras: presiónate un pulgar con el índice y el pulgar de la otra mano, chasquea los dedos, mientras dices en voz alta cómo quieres sentirte. Repite el gesto tres veces sin dejar de revivir el momento. Una vez que lo hayas completado, repite todo el proceso cinco veces.

A partir de este momento, cuando te quieras sentir tranquilo o feliz, no tienes más que repetir el gesto, y notarás como, cada vez en menos tiempo, el malestar desaparece y te sientes bien.