Cambia tu forma de pensar para sentirte mejor
El ser humano admira con mucha frecuencia la maravilla de la tecnología, sin embargo, conviene potenciar el valor de la filosofía en el siglo XXI porque no debería existir mayor razón de admiración para el ser humano que la perfección de la naturaleza humana, su inteligencia y su fuerza de voluntad son dones maravillosos. Como os dije ayer, uno de los grandes regalos del inicio de un nuevo año es la magia de empezar de nuevo. Y dentro de esa magia, destaca la capacidad de hacer un cambio en el modo de pensar, educar el pensamiento para cultivar pensamientos positivos que producen sentimientos agradables y dan frutos enriquecedores.

En oposición a los pensamientos tristes, que producen sentimientos desagradables y acciones cargadas de pesimismo. ¿Cómo lograr este cambio en la forma de pensar? En primer lugar, deseando este cambio con todas tus fuerzas, creyendo que merece la pena vivir mejor pero asumiendo que este esfuerzo personal depende de ti mismo.

Existe una diferencia entre mirar y observar

Seguro que en algún momento de tu vida, has vivido la experiencia de pasar con mucha frecuencia por una calle en concreto, y sin embargo, no percatarte de un detalle especial de la misma hasta avanzado el tiempo. Este ejemplo tan cotidiano refleja la gran diferencia que existe entre mirar y darte cuenta realmente de algo. Este ejemplo puede ser aplicado a la propia vida.

Para poder darte cuenta de todo lo bueno que hay en tu vida tienes que pararte a observar. Realiza el ejercicio de mirar cada día durante cinco minutos desde la ventana de tu casa que tenga mejores vistas. Se trata, simplemente, de observar y sentir.

Cambia tu forma de pensar para sentirte mejor

Valora a las personas antes de que sea tarde

Puede que tu mejor amigo tenga actitudes que te hagan perder la paciencia en ciertos momentos. A lo mejor tu relación de pareja no pasa por su mejor fase. Sin embargo, no somos conscientes realmente de lo que implica perder a alguien hasta que de verdad un vínculo se ha acabado. Es positivo cultivar las relaciones personales y ser más objetivo al hacer balance de los vínculos afectivos.

No dejes que los defectos de otra persona, te priven de ver sus virtudes (igual que esperas que lo demás hagan contigo). Este consejo está aplicado al contexto de las relaciones sanas y no tóxicas.