Caminos para alcanzar la estabilidad y la paz interior
Existen muchas cosas que nos roban la paz a lo largo de la vida, y lo más curioso es que algunos de esos enemigos anímicos, no tienen ningún tipo de importancia. Con el paso de los años y la madurez, muchas personas desearían volver a vivir pero con la sabiduría de la mente adulta. En esencia, conviene aprender a poner las cosas en su sitio para no dejar que tu equilibrio se venga abajo sin motivo alguno. ¿Cómo puedes alcanzar la paz interior?

En primer lugar, siendo coherente contigo mismo y con tu conciencia. Por ello, siempre que consideres que algo es oportuno y conveniente, tienes que permitirte el placer de llevarlo a cabo, de actuar en base a tu criterio. Muchas veces, puede que tengas que ser honesto contigo mismo al precio de llevar la contraria a tu pareja, a un buen amigo o a tu familia. El amor no nos roba la identidad o la autonomía, por ello, la comprensión está directamente vinculada al cariño humano. El coaching sistémico nos explica que el ser humano se ve marcado por las relaciones familiares del pasado.

En ese caso, concédete el placer de posicionarte frente a los problemas de una forma diferente, es decir, no sigas inmerso en las mismas luchas porque no te conducen a ninguna parte. Vive tu vida, no aquella que vivieron tus seres queridos. Además, la única forma de tener paz interior, es vivir conectado con el bien y con la bondad a través del pensamiento y la acción. Existen películas actuales que ayudan a reflexionar sobre esta cuestión, por ejemplo, Blancanieves y el cazador. El rencor desgasta, te hace sentir inferior, te hace estar a la defensiva… Por el contrario, como bien explicó Aristóteles, la bondad también está conectada con la belleza y con la verdad porque precisamente, estos términos son los trascendentales del ente.